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Guna Yala, las Islas paraíso de San Blas en Panamá

Una isla paradisiaca para cada día del año podría definir perfectamente Guna Yala. Las 365 Islas de San Blas ubicadas en el Caribe de Panamá gozan de un entorno natural y cultural increíble. Pasar un mínimo de dos noches en Guna Yala es un requisito imprescindible para saborear la esencia del lugar: un horizonte lleno de islotes de palmeras con fina arena blanca rodeados de un mar lleno de vida y color surcado por los cayucos de los kunas que ondean orgullosos su bandera independentista. Os mostramos nuestros dos días en el paraíso de San Blas teniendo como anfitriones a los Kunas Yala.

Playa de Guna Yala en las Islas San Blas

Un poco de historia de Guna Yala y su independencia


Estado independiente de Panamá y conocida en las dos últimas décadas como San Blas, Kuna Yala y finalmente Guna Yala, es la comarca donde habita la tribu de los Gunas. Esta zona se comporta dentro de Panamá como un país independiente ya que su control reside íntegramente en el pueblo Kuna quienes aparte de tener grandes ventajas fiscales dentro del país (como el privilegio de no pagar impuestos) exigen pasaporte de control o tarjeta identificativa para entrar en su región además del cobro de 20 dólares por adulto a extranjeros y 5 a locales.

La autonomía y control del que disfrutan los Guna fue lograda tras una revuelta en contra de la opresión del gobierno y sus estúpidas leyes (como la que prohibía a las mujeres ataviarse con sus collares y oros típicos). La revolución Kuna fue llevada a cabo el 25 de febrero de 1925 coincidiendo en fecha con los carnavales panameños y curiosamente con la misma fecha en la que hemos visitado nosotros la comarca de San Blas.

Tras la firma del tratado de Paz con el Gobierno de Panamá, el Congreso General Guna se erigió como la autoridad en toda Kuna Yala siendo ellos sus propios amos y señores de su territorio y auto gestionando sus recursos.

Aparte de la pesca y la agricultura, los Gunas viven del llamado ecoturismo y es por ello que en sus paradisíacas islas solo construyen hoteles y hostales ellos, no pudiendo aún las multinacionales hoteleras hincarle el diente a tan preciosa región.

Guna Yala, el paraíso sobre y bajo el mar

¿Cuánto tiempo es recomendable para visitar las islas de Guna Yula?


Buscando información en internet nos encontrábamos con experiencias de máximo una noche en Guna Yala. Siendo un lugar no demasiado accesible nos preguntábamos ¿Por qué los viajeros van solo un día o una noche al paraíso? La respuesta la encontramos en la búsqueda de alojamiento: los precios. Una noche en Maldivas en todo incluido puede resultar mucho más barata que una noche en una Isla de San Blas. Como ejemplo, nosotros con traslados y pago de entradas nos gastamos 909 dólares en dos días y medio dos adultos y una niña, saliendo la noche por 450 dólares.

¿Es caro? Pues sí, mucho, demasiado….¿Lo vale? Desde luego. Y es por ello que a pesar del elevado precio y teniendo en cuenta los trayectos y lo caro que cuestan los traslados recomendamos pasar un mínimo de dos noches en las islas Guna Yala. Hacer una excursión de un día o pasar una sola noche nos parece una pérdida de tiempo, para eso mejor hacer más noches de viaje en Bocas del Toro o en alguna otra playa de Panamá. El paraíso necesita un tiempo para saborearlo y en menos de 24 horas es imposible empaparse de la esencia y peculiar estilo de vida de las islas Guna.

Atardecer en Guna Yala

Alojamiento de Guna Yala


Precio por noche en Narasgandup (Naranjo Chico)


Realizamos la reserva mediante Booking y antes de dar nuestra opinión sobre las cabañas y la estancia, os mostramos los precios. Aunque la reserva se realizara por Booking, Ausel que es el que gestiona el lugar, se comunicó con nosotros vía wasap y nos indicó que teníamos que realizarle una transferencia del 20% de la reserva por Western Union, cosa que hicimos inmediatamente. Eso es lo único que se paga antes de ir. El resto se ajustaría una vez en el lugar y siempre en dólares en efectivo.

Reconozco que me mareaba bastante que no me diera un precio total de todo y no entendía muchos cargos por lo que os pongo el precio desglosado y a quien se lo pagamos:

A Cabañas Narasgandup


Bungalow sobre el mar 135 dólares por cada adulto y 70 por niños.

También tienen bungalows en la playa y estos resultan más económicos costando 90 dólares adultos y 45 niños la noche.

Estos precios son por noche e incluyen pensión completa de pescado o pollo con agua, una excursión al día y traslado en barca desde el puerto.

Comida del último día de pescado o pollo= 7x3= 21. Si se quería langosta, el precio era de 13 dólares por comida.

Añadir que Ausel fue quién nos gestionó el traslado de Ida y vuelta desde Ciudad de Panamá.

Además…


Traslados desde Ciudad de Panamá: 50 euros adultos y niños. Se pagaba directamente al conductor en el traslado de ida y se acordaba con él la hora de recogida el día de regreso.

Entrada en la región de Kuna Yala: 20 dólares por persona que se paga en el puesto fronterizo (los niños no pagan). Se puede pagar en efectivo o mediante tarjeta de crédito ya que poseen datáfono.

Entrada al puerto para coger la lancha: 2 dólares por adulto en el acceso, los niños no pagan.

Entrada a las islas: 2 dólares por adulto a los dueños. Los niños no pagan. En Isla Perro hay que pagar 3 dólares por adulto.

Precio total:


  • Traslados: 50x3=150
  • Entrada a Kuna Yala: 20x2=40
  • Entrada al puerto: 2x2= 4
  • Cabañas sobre el mar: 135+135+70= 340 la noche, dos noches = 680
  • Comida del último día de pescado o pollo= 7x3= 21
  • Entradas a las Islas: 4+4+6= 14

Precio total de todo: 909 dólares dos adultos y un niño dos días y medio.

El arrecife de Cabañas Naranjo Chico en Guna Yala

Cabañas Narasgandup en Naranjo Chico


Encontrar un alojamiento con baño dentro de la habitación y suelo de madera a un precio razonable fue un duro trabajo de búsqueda en el que incluso me estuvo ayudando Fran. No había forma de encontrar algo “decente” y a buen precio. Por decente me refiero únicamente a tener el baño en la habitación, que ya sabíamos que en Guna Yala no existen los lujos, solo lo muy básico, “el paraíso en rústico” fue la definición de nuestro amigo Nacho.

Busqué a través de agencias de viajes y de Booking. Encontré alguna cosa pero no me decidía.

Incluso valoré ir en catamarán por las islas…pero ya el precio despegaba saliendo por 1200 dólares dos noches solo el catamarán.

Finalmente un mes antes vi las cabañas sobre el mar de Naranjo Chico y dije…esta es la mía! El precio en principio era como el de la mayoría de cabañas que había visto en la playa por lo que casi rozaba el chollo dentro de los precios que se manejan por las islas.

Tras realizar la reserva, Ausel se puso en contacto conmigo a través de wasap. Me comentó los precios de todo y que tendría que realizarle la transferencia del 20% a través de Western Union. Entre las dudas que me surgían estaba el tema del traslado el cual él se ofreció a gestionar.

Poco antes de emprender nuestro viaje a Panamá y conversando con el gran viajero maño Ricardo, me enteré de que él había estado alojado en la misma isla, contándome detalles que me hacían soñar aún más con las paradisíacas Islas de San Blas.

Nuestra Water Villa de San Blas

Ya en Panamá


Recién aterrizados en la preciosa Panamá y conectando el wifi del Sercotel Panama Princess, recibí varios wasaps de Ausel dándome el teléfono de contacto de la persona encargada del traslado y fijando la hora de recogida a las 5:20 h. Pedimos el favor en el hotel de que nos prepararan box lunch para el desayuno. Aunque agotados del día anterior y con los nervios de pisar las cálidas aguas caribeñas, estábamos todos en pie a las 4:30 h.

Puntualmente nuestro transporte nos recogió. El traslado hasta el embarcadero de Kuna Yala se tiene que hacer obligatoriamente en vehículo 4x4 debido al estado de las carreteras.

La primera parada del día fue a los 20 minutos en un supermercado (los cuales abren en Panamá las 24 horas al día), le preguntamos al resto de los pasajeros que para que parábamos y nos explicaron que era costumbre comprar aguas, bloqueadores solares y repelentes para las islas así como algunos alimentos para picnics.

Tras constantes paradas de control por parte de la policía (era “feriado” debido a los carnavales panameños) y cruzar media zona montañosa llegamos al control fronterizo de Guna Yala, en el tuvimos que mostrar el pasaporte y pagar las tasas de entrada (20 dólares por adulto). Una vez realizado el pago y verificada la identidad de los pasajeros proseguimos la ruta por la tortuosa carretera de montaña.

Casi al final de esta y con el cansancio acumulado del día anterior, íbamos los tres pálidos de tanto subir y bajar cuestas, lo que se llama comúnmente mareados.

Ya por fin el camino se hizo menos abrupto y llegamos al embarcadero. En la entrada abonamos los 2 dólares por adulto de utilización de instalaciones (un banco de madera y un retrete) y pasamos a la sombra a esperar nuestro bote.

Allí había un señor con una tablilla de madera coordinando todos los traslados al que Paco le dijo hacia donde nos dirigíamos. Acto seguido, se nos acercó “el capi”, capitán de la lancha de Naranjo Chico y nos hizo rellenar un formulario con nuestros nombres y números de pasaportes.

Una vez consiguieron llenar la lancha con pasajeros, embarcamos rumbo a las paradisiacas Islas de San Blas.

Media hora de botes sobre las olas y se dibujó frente a mis ojos la silueta de nuestra cabaña, un felicidad infinita me embargó ya que iba a ser la primera vez que dormía en una cabaña sobre el mar.

Cabaña sobre el mar en San Blas Guna Yala

Ya en la isla, la lancha efectuó una primera parada en la parte playa de la parte contraria para descargar pasajeros y la segunda junto a nuestra cabaña, eran las 10 de la mañana y ya estábamos pisando el paraíso de Guna Yala.

Nos acompañaron a nuestra cabaña y nos dieron las llaves de nuestro candado…la primera sensación de salir a la terraza con esas vistas al infinito mar fueron increíbles. Tenía una mesa, 3 sillas y una hamaca para disfrutar de uno de los mejores paisajes del mundo al atardecer. Una puerta de madera daba acceso a la escalinata que desembocaba en el arrecife, debido a lo empinado de esta, no la usamos en ninguna ocasión.

Vistas desde la terraza de la cabaña en Naranjo Chico

La cabaña estaba compuesta por 3 camas con dos mosquiteras y un cuarto de baño privado.

Cabaña sobre el mar de Naranjo Chico en San Blas

Ausel nos explicó que esa tarde estaría ausente ya que tenía que ir a tierra a por el agua ya que la isla aunque tenía un pozo, era insuficiente para abastecer a todos por lo que no podríamos ducharnos hasta la noche, cosa que nos pareció perfecta. También nos informó de que nuestras comidas serían servidas en la terraza y no en el salón común. Por último nos dijo que esa tarde si queríamos podíamos ir a visitar la isla próxima Kuna. Ese día no nos realizó el cobro de la estadía.

Una vez en la cabaña comenzamos la exploración: luz eléctrica ok, baño ok, enchufes no (venga vale que estamos en el paraíso…), toallas no, paz y tranquilidad no….¿Pero no estábamos en el paraíso? ¿Cómo que no teníamos paz y tranquilidad?

Los Rusos, esos vecinos que nadie desea tener en el paraíso de Guna Yala


Como hemos dicho, la habitación no contaba con enchufes, algo que a nosotros nos daba igual ya que Ausel se había ofrecido a cargarnos las cámaras en su cabaña con la electricidad obtenida mediante placas solares. Pero de la cabaña de Ausel a la de los rusos había un cable alargador, posiblemente el causante de que estos vecinos indeseables pudieran disfrutar de más de 12 horas al día de música estridente sin fin y es que desde que llegamos hasta que nos fuimos tuvimos que soportarla.

Solamente una tarde mientras ellos estaban de excursión paró la música. Eso sin contar lo terriblemente sucia y asquerosa que tenían la terraza de la cabaña repleta de botellas de alcohol vacías, latas de cerveza tiradas, ropa colgada por todos lados…Y sus noches de juerga y fiestas reunidos con otros miembros de la manada rusa que se alojaban en las cabañas de la playa…¡vaya! los vecinos ideales para disfrutar de un paraíso de palmeras, blanca arena y corales maravillosos.

Comidas en la cabaña


Como Ausel nos informó, las comidas se servían en horario fijo en nuestra cabaña. Eran comidas básicas de pollo o pescado (el marisco o langosta tenía cargo extra) y a base de productos locales: pescado fresco, arroz con coco, patacones, hojaldres para desayunar…

En el primer almuerzo nos sirvieron de postre un plato de deliciosa piña. Esa fue la única vez que vimos la fruta durante nuestra estancia, ya que en el resto de comidas nos pusieron solo el plato principal, cosa que no pasaba en las comidas del bar donde si servían a los huéspedes su plato de fruta de postre en todas las comidas. ¿Es una crítica? Pues sí, no me quejo por la cantidad de comida que ponían en los platos que bajo ojos hambrientos pudiera parecer escasa, ni por lo repetitivo de los menús pero si lo hago por llevarnos una sola vez en toda la estancia la fruta, los motivos somos Helia y yo, ambas comemos diariamente varias piezas de fruta y durante nuestra estancia en Naranjo Chico solo comimos esa vez y el coco que compramos.

Sobre el agua no nos informaron que estaba incluido. Nosotros en la parada que realizamos en el supermercado compramos bastantes botellas de agua, cuando estaban a punto de agotarse Paco fue a comprar el agua dándole una garrafa de 4 litros, al ir a pagar le dijeron que no hacía falta ya que estaba incluido.

El agua, ese bien preciado en Kuna Yala


La primera tarde y tras todo el día de baños en la playa necesitábamos una ducha. Al abrir el grifo comprobamos que no caía ni una gota. Paco bajó a preguntar (y de paso pedir al menos una toalla para secarnos) y vio como estaba el Capi y el resto de miembros llenando a cubos la aljibe del agua, en ese momento supimos que cada gota de agua en la isla es oro puro, fue como una toma de conciencia ecológica del derroche tan brutal que realizamos en nuestro día a día. Esperamos que al menos el hilo de agua de la ducha diera para mojarnos y usamos el sistema de cubo-de-playa-de-helia para podernos lavar. Ni que decir que cisterna y lavabo lo usábamos de manera muy responsable.

El Arrecife de Naranjo Chico


Tenía unas ganas locas de realizar de nuevo snorkel, hacia casi un año que no pisábamos la playa y no me ponía la máscara para mirar el mundo marino. Reconozcámoslo, mi experiencia en Isla Mauricio en la preciosa Ile des Deux Cocos aunque fue buena ni mucho menos al memorable nivel de la Barrera de Arrecife Australiana.

Uno de los mejores y más coloridos arrecifes que he visto en mi vida

Siendo precavidos, llevamos como único equipo para hacer snorkel la máscara de Helia y otra más de adulto, evidentemente viajando solo con equipaje de mano, no incluimos las aletas (solo unas pequeñas para Helia además de un cubo de playa plegable y una pala). Una vez allí y nada más llegar le pedimos a Ausel otra mascara con tubo y aletas. Nos dijo que aletas no tenía y que la máscara ya nos la dejaría. Durante nuestra estancia o se olvidó o no las tenía disponibles por lo que nunca nos dejó ese tercer equipo que necesitábamos.

Las máscaras van geniales para que los niños hagan snorkel

Sin aletas y con la máscara de respiración que me da un Angulo de visión muy chulo, me quede alucinada la primera vez que llegue al arrecife de la isla… a escasos metros de la orilla un pequeño y coqueto mundo cargado de corales, esponjas multicolores y anémonas estaba esperándome.

Estuve más de 3 horas nadando entre esponjas y bandadas de pequeños peces azules que parecían rodearme reclamando su cena. Como apenas había corriente en la zona, no tenía que hacer demasiado esfuerzo nadando a pesar de no llevar las aletas y permitiéndome explorar ampliamente la zona. Mientras en la distancia, Paco y Helia disfrutaban de la arena haciendo castillos y jugando.

Me apenó terriblemente encontrar en ese maravilloso arrecife tanta basura, y es que en Naranjo Chico y en otras Islas de San Blas que visitamos, la desidia arrojando basura a la isla y al mar era la tónica. Zapatos, pañales, latas de cerveza posiblemente de nuestros vecinos rusos (o cualquier otro turista borrachuzo insensato) iban dándome una pena terrible. Un paraíso bajo el mar que actualmente se encuentra en peligro de desaparición.

Di toda la vuelta a la isla haciendo snorkel y sin duda alguna el mejor arrecife es el que se encuentra justo enfrente de las cabañas Narasgandup.

Basura en el paraíso de Guna Yala

Las Playas de Naranjo Chico


Rodeamos la isla en varias ocasiones, la mitad en donde se ubican las cabañas era la típica imagen paradisiaca de palmeras volcadas sobre un turquesa mar y de fina arena blanca. La otra mitad donde vivían las familias autóctonas Kunas Yalas eran más abruptas, sin bancos de arena y con basura. De hecho, si tenéis pensado rodear la isla y explorarla, llevaros puestas zapatillas o chanclas ya que podéis pisar cristales rotos entre otras lindezas.

Playa de Guna Yala en las Islas San Blas

Check Out y regreso a Ciudad de Panamá


El último día abandonamos la cabaña a las 9 de la mañana tal y como nos había dicho Ausel, dejamos las maletas en el restaurante-salón-comedor y nos fuimos a la playa. Tras la excursión a Perro Chico nos duchamos en la ducha comunitaria exterior. Allí la presión del agua era infinitamente mayor que en nuestra cabaña, aunque resultaba muy complicado cambiarse en ese pequeño habitáculo.

Realizamos nuestra última comida en el salón, con postre de deliciosas frutas incluidas y esperamos allí a la sombra a que dieran las 3 de la tarde, hora fijada para abandonar la isla. Puntualmente acudimos al bote para que capi nos llevara a tierra cuando vimos aparecer a nuestros vecinos rusos…también se venían de regreso con nosotros.

Nos subimos a la parte trasera de la barca y nos pusimos los chalecos reglamentarios (en las Islas de San Blas son obligatorios llevarlos puestos bajo multa para el capitán). Los rusos se sentaron delante de nosotros y para ir cómodos se colocaron otros chalecos bajo sus posaderas.

Fuimos al otro punto de la isla a recoger a más gente y una vez todos a bordo faltaban chalecos…3 había debajo del culo de los 3 rusos pero el Capi en vez de decirle que levantaran el campo, rebuscó y encontró unos que parecían los manguitos inflables de Helia de chicos que eran y se los dio a los últimos.

Justo cuando íbamos a salir la rusa se dio cuenta de que había olvidado las llaves del coche en algún lado de las cabañas, posiblemente por ir aún bajo los efluvios de los litros de alcohol que se había tomado. El señor ruso desembarcó y 20 minutos después regresó con las llaves. Eran casi las 4 de la tarde y aún estábamos en la isla.

Tras un trayecto agitado donde el picado mar nos dio otro baño, llegamos por fin al embarcadero. Allí estuvimos esperando otra media hora el traslado.

Cuando nos recogió fuimos a otro embarcadero a recoger al resto de pasajeros los cuales llegaron con otra media hora de retraso debido al oleaje. Ya llevábamos dos horas sobre el horario previsto.

Al ser festivo nos encontramos con las carreteras de la comarca de Guna Yala con tráfico intenso, tan intenso que hubo un momento que solo avanzábamos unas centenas de metros en una hora.

Siendo esa zona un lugar de paso de señores con cargas ilegales (nos explicó el conductor que al estar tan cerca Colombia era una vía de tráfico de drogas muy importante y concurrida) y día festivo, los controles policíacos en las carreteras se habían intensificado revisando los carros uno a uno.

Pasada la frontera del territorio Kuna Yala, nos quedaba aún la mitad del camino por las montañas y el acceso a la ciudad.

En total tardamos casi 7 horas desde que salimos hasta que llegamos al hotel en Ciudad de Panamá. Y todavía me pregunto cómo hay insensatos que hacen excursiones de un solo día a Guna Yala…solo por los traslados recomiendo encarecidamente dos noches!

Excursiones en las Islas de San Blas


Nos incluyeron durante nuestra estancia 3

Visita a la Isla Kuna


Fue la primera tarde, el cocinero necesitaba patatas y tomates para preparar la cena y el capi nos dijo que nos fuéramos con ellos a la isla Kuna que estaba justo en frente. Mientras hacían las compras y previo pago por el acceso a la isla de 2 dólares por adulto, dimos una vuelta por una mitad donde visitamos el colegio, el campo de juegos y la sala de reuniones. Cuando íbamos a continuar por la otra mitad nos indicaron que teníamos que pagar por esa parte otros dos dólares, y declinamos la visita quedándonos a la espera de que capi indicara que teníamos que volver.

Helia aprovechó el rato para hacer amigas con las que en menos de un minuto se había puesto de acuerdo para jugar al escondite. Que guapísimas que eran y que sonrisas más bonitas tenían las peques.

Excursión a Isla de las Estrellas y piscina natural


El segundo día de estancia Ausel nos comunicó que a las 10 de la mañana “Capi” nos llevaría de excursión a la isla de las Estrellas y la piscina natural. Puntualmente partimos nosotros tres solos en el bote.

Ya habíamos disfrutado de piscinas naturales durante nuestra estancia en Punta Cana y habíamos visto estrellas, pero aquí en el mar de San Blas se cuentan por decenas, aunque cada día están más en peligro de supervivencia debido a que tooooodo el mundo hace lo incorrecto: tocarlas y sacarlas del mar. Nosotros disfrutamos haciendo snorkel viéndolas entre las algas en todos los tamaños posibles.

Estrella de Mar en Guna Yala

Cuando ya habíamos recorrido toda la extensión de la piscina natural nos llevaron a Isla de las Estrellas, aquí aún había más. En esta isla pagamos 2 dólares por adulto por el acceso al baño, que no ir al baño, el cual se encontraba al aire libre, otro detalle más que indica la basura sin control que se está depositando en las islas.

Baño público de Isla de las Estrellas en San Blas

¿Habéis sentido alguna vez la sensación de estar solos en una isla y poder hacer a gusto la croqueta en la orilla? Helia en Isla de las Estrellas sí.

Helia en la Isla de las Estrellas haciendo la croqueta

Excursión a Isla Perro Chico y al barco hundido


Para el último día y tras hacer el check out, Ausel nos había organizado una excursión a Isla Perro Chico. Ese día el mar había dejado de ser un plato para agitarse. Eso unido a la distancia tan grande que tuvimos que recorrer y a la fecha hizo que fuera la excursión que menos nos gustó en las Islas Guna Yala.

Siendo festivo, Perro Chico estaba repleto de turistas y locales que acudían para visitarla. El precio de la entrada a esta isla fue de 3 dólares los adultos y nos colocaron una pulserita. Lo mejor de esta isla no es su playa ni la isla en sí, sino el barco hundido que se encuentra casi en su orilla. Al estar el mar tan agitado y tener una corriente tan fuerte, me fue imposible rodearlo sin aletas, teniéndome que conformar con llegar a su parte final. No obstante, fue una pasada verlo.

Barco hundido en Isla Perro Chico

Otra excursión que es posible realizar en Islas de San Blas: Cayos Holandeses


Todo el que los conoce dice que el mejor snorkel, el mejor coral y las mayores bandadas de peces se encuentran en los Cayos Holandeses. Cabañas Narasgandup ofrece esta excursión gratuita si te alojas allí 3 noches.

Críticas a las Cabañas Narasgandup


Soy de las que prefiero ver el vaso medio lleno a medio vacío y respecto a los viajes personalmente me caen mal aquellos viajeros y blogueros perroflautas que solo ven lo negativo de los destinos porque pienso…si solo ves lo malo ¿Por qué no te quedas en tu casa?. Es por ello que antes de hacer un resumen de esos detalles que Cabañas Narasgandup debe de limar me gustaría decir todo lo bueno que nos dio:

Motivos para alojarse en Cabañas Narasgandup


Ausel y su efectividad parcial. Tuvimos un problema debido a los carnavales de Panamá por lo que me vi obligada a cambiar las fechas del alojamiento, según Booking no había disponibilidad una de las noches. Lo hable con Ausel vía wasap y en un día me lo arregló permitiéndome cambiar la fecha de estadía, aunque ese cambio nunca se pudo reflejar en el sistema de Booking, nosotros confiamos en él y él respondió.

También le solicitamos a él que nos coordinara los traslados desde Ciudad de Panamá y lo hizo muy bien.

El atardecer desde la terraza, nos dejó sin palabras.

Atardecer en Islas de San Blas

El arrecife, de lo mejorcito que he visto en mucho tiempo.

Arrecife de coral de Naranjo Chico en Kuna Yala

El Capi que era genial, siempre pendiente de nosotros.

Los hojaldres (pan frito) del desayuno deliciosos con mermelada, los mejores que comimos en todo el viaje.

Una playa preciosa de palmeras y fina arena.

Cayuco en las playas de Guna Yala

Sabes que tu estancia repercute directamente a la comunidad indígena local, sin intermediarios.

En definitiva, un paraíso rústico, pero al fin y al cabo paraíso.

Detalles a mejorar


La contaminación acústica, un poco de música se acepta, 12 horas de chimpun chimpun chimpun son insufribles y no nos dejaban oír las olas del mar en nuestra rústica wáter villa. Creo que Ausel se equivocó dándoles electricidad a los vecinos para que contaminaran el ambiente de paz y calma con su insufrible música.

Un poco de más información sobre todo el funcionamiento de la Cabaña y los servicios en general no hubiera estado mal y hubo un momento en que Paco estaba cansado ya de bajar para preguntar todo: pedir toallas, cuándo funcionaría el agua, una máscara para el equipo de snorkel, cuando pasaría Ausel para facturarnos la cuenta. Cuando nos dimos cuenta que en el menú se incluía un plato de fruta fresca de postre y que nunca nos lo subían, Paco directamente paso ya de ir a reclamar más, estaba agotado y en definitiva, lo que íbamos es a desconectar en el Caribe y ya se sabe que en el Caribe las cosas siempre van a otro ritmo.

Sobre la cuenta, Ausel vino a cobrarnos el segundo día, a la hora de realizarla no es que se equivocara sino que me estaba preguntando a mi por lo que habíamos hablado vía wasap. Yo lo llevaba todo apuntado y fuimos desglosando el precio por noche, extra de Helia e incluso le pague la comida del ultimo día que ya no estaba incluida. La factura me la dieron justo antes de irnos de la isla, la chica que nos la realizó, me preguntó cuánto nos había cobrado Ausel. Sistema cuanto menos rudimentario.

Incongruencias de Cabañas Narasgandup con su publicidad en Booking


Como nuestra reserva la realizamos a través de Booking, existe información en esta página que una vez que llegas a la isla te das cuenta que es errónea por lo que aquí tenéis esas incongruencias:

  • El pago allí es en efectivo, no se puede realizar con tarjeta de crédito ya que no tienen datáfono o al menos a nosotros no nos dieron esa posibilidad.
  • Si eres Genius en Booking olvídate de solicitar check out later, a nosotros nos hicieron abandonar la cabaña el día de salida a las 9 de la mañana ya que a las 10 ya tenían nuevos huéspedes. Mientras las maletas se quedaron en el salón- restaurante.
  • No existe supermercado en el establecimiento, solo un pequeño mostrador de artesanía típica Kuna.
  • Esto si viene bien reflejado en Booking: las mascotas sí que se admiten, una señora llevaba a su perrita a disfrutar del viaje.

Y hasta aquí nuestra experiencia en el paraíso de Guna Yala, el archipiélago que cuenta con una isla donde perderse cada día del año y al que esperamos regresar pronto.

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8 comentarios :

  1. Vaya con los rusos y la alargadera... si bien es cierto que cuando oigo water villas automáticamente pienso en Maldivas este concepto no es exclusivo. Un poco más de información no os hubiera ido mal, pero igual al coincidir con los carnavales tuvisteis mala suerte, pero habéis estado en el paraíso y eso lo compensa todo. Lo que si que me preocupa es el tema de la contaminación y basuras de los fondos... una pena, de verdad. Por lo demás un gran post, muy bien documentado y con unas fotos preciosas! Enhorabuena familia!!!

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    1. Esto más bien era una Rustic Villa pero las vistas sobre el mar y el atardecer eran increíbles! El ritmo tranquilo de estas islas coincidiendo con las fiestas creo que fueron la clave para la desinformación. La basura de los fondos marinos para mi es imperdonable. Me alegra que te haya gustado el articulo! Un abrazo y espero que te guste Panamá lo mismo que a mi.

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  2. Que mala onda con los vecinos ruidosos, a mi me jode cada vez mas ver a esos que solo van a emborracharse y poner música fuerte y que el lugar que visitan poco importa. Para eso que se queden en su casa :(

    Que bonito atardecer el que pudiste ver :)

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    1. Estar en el paraíso escuchando la música estridente si que fue un punto negativo de este viaje, desde luego que se podían haber quedado en caso y no fastidiar al resto. Me alegra que te guste el atardecer, fue fantástico disfrutarlo. Un abrazo!

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  3. Vaya tela con los rusos.... En fin, menos mal que os lo tomasteis de manera positiva, a nosotros también nos da mucha rabia la gente que lo único que hace es buscar los defectos a los lugares a los que va. Hay que ser coherente y sopesar los pros y los contras, como has comentado, si esta isla tuviera una cadena internacional de hoteles, todos los servicios disponibles, etc..., quizás no tendría el encanto que pocos lugares tienen ya en el mundo.

    Saludos

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    1. Estando en el lugar que estábamos y habiendo pagado el dineral que pagamos teníamos que ser positivos!!! Yo personalmente prefiero no verle defectos a los lugares que visito, para eso mejor me quedo en casa ;) Encanto tiene mucho, me sobraron rusos jajajaja.

      Un abrazo Victor

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  4. Uff te leo y siento a la vez que envidia por haber disfrutado de ese paraíso una rabia tremenda. Yo también odio la gente que va de viaje y a la vuelta critica todo, joer, quédate en tu casa, pero eso es una cosa y lo de los rusos otra...vale que sean unos maleducados, borrachos y no les falte un perejil en cuanto a "cualidades" se refiere, pero que los que gestionan las cabañas no les digan que aquello es un sitio para el relax y que está prohibido poner chunda chunda a todo volumen me parece del todo escandaloso....joder, que no vale precisamente barato como para tener que aguantar eso!! que tengan la terraza puerca pos vale, es su espacio, pero de verdad que a mi me hubiesen jodido la estancia, porque no soporto a la gente así y sobre todo no me cabe en el coco que no se les llamase la atención desde la recepción o lo que hubiese allí. En todo caso me alegra que lo tomáseis con filosofía, es lo mejor, pero yo me cabreo solo de leerte, imagina allí, me hubiese convertido en asesina, jajaja y para colmo se olvidan las llaves.... Oye esa máscara me parece una pasada, creo que me agenciaré una, para mi que llevo lentillas me parece genial ¿es de decatlón? Un besote guapa!!

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    1. Era impresionante tener esas vistas paradisíacas y el chumba chumba de fondo....si me gustara lo mismo me hubiera unido a la fiesta. Lo que me dolió es que desde recepción no les dijeran nada y encima les facilitaran electricidad para ello. Lo que es verdad es que aquello es el paraíso rustico y espero que no se deteriore por el turismo. La mascara si es la del Decathlon, este es el modelo del año pasado que el de este año tiene una soporte en la zona superior para colocar la cámara go pro. Un abrazo

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